La MTC está basada en la regulación energética del ser humano, mediante conceptos filosóficos profundos y muy arraigados dentro de las culturas asiáticas, si bien no es exclusivo de estas, ya que multitud de pueblos a lo largo de la historia y por todo el globo han integrado técnicas similares en el tratamiento de las enfermedades y dolencias; punciones con elementos
naturales, uso de los productos que nos brinda el entorno (tanto vegetales como animales), observación de los movimientos naturales y sobre todo mediante un concepto del todo unificado, en el que todas las pieza conforman un conjunto que no funcionaría de forma correcta si fallase cualquiera de sus partes.

La otra gran diferencia con respecto a la medicina moderna es que se trata al individuo de forma única e individual, examinando y analizando los factores intrínsecos a la propia persona, lo que vale para un paciente puede no ser válido para otro con la misma o similar patología, por lo que todos los tratamientos son completamente individualizados.

La Medicina Tradicional China cuenta con una compleja estructura (muy diferente al concepto occidental de la enfermedad y la medicina), que ha llegado a nuestros días a través de milenios de investigaciones y pruebas empíricas, y que se pone en práctica a través de diversas “artes” o disciplinas, como pueden ser la fitoterapia (el uso de plantas y sustancias medicinales), el Qi Gong (gimnasia terapéutica china), el Tui Na (masaje terapéutico chino), la acupuntura (la punción de ciertos puntos de acupuntura para lograr el equilibrio), la dietoterapia (que sigue las mismas reglas que la fitoterapia) y la meditación.